El viaje del bohemio.

Siempre es agradable terminar un día con algo nuevo: nuevas amistades, nuevas experiencias, nuevas ETS… Pero lo importante aquí no es tanto lo nuevo, sino el como manejar lo viejo y poder complementarlo (o destruirlo) en pos de lo nuevo y aquí es donde entro yo: joven, guapo y misántropo.
¿Que qué tiene que ver todo esto? Resulta que anoche, en una de esas escapadas de la realidad para adentrarte a un sub-mundo de seres incomprendidos o despreciados (o ambos) termine en una galería de arte moderno y dicha sea la verdad, he visto tanto arte moderno a lo largo de estos años que mis esperanzas de ver algo bueno eran mas bien escasas y no planeaba escribir esta entrada augurándome un sinsabor artístico que aquellos “artistas” devotos del hamparte lograron infundir en mi; igual con los escritores “millenials” o “posmo” con su poesía que cae en la franca vulgaridad y simpleza (ya no hablemos de sus novelas).

Que equivocado estaba.
Ahora bien, los que me conocen se preguntaran, ¿un abogado criticando arte? Pues si, aunque no tenga formación artística profesional (ni amateur) puedo diferenciar un cuadro bien hecho a una oda al a mediocridad. Y aquí es donde surge el meollo del asunto, pues la gran mayoría de las veces un cuadro trata de transmitir algo, una sensación o una idea del artista y en este caso, no es así.
La galería mostraba los cuadros de Hector Castro Godoy, pintor a quien pude conocer personalmente y disentir con el 96% de sus opiniones, pero dejando de lado eso, los cuadros del Sr. Godoy, aparte de mostrar una técnica perfecta y cuidada, así como un buen trabajo con las sombras y los detalles (sobretodo los detalles) lo mas interesante de sus cuadros es la total ausencia de mensaje. Tal como lo comentaba mas arriba, muchos artistas buscan transmitir un mensaje con sus obras, sea político o emocional, pero en el caso del Sr. Godoy sus obras vislumbraban lo contrario y creo que esa es la esencia perfecta del buen señor, un hombre que habla sin tapujos ni trabas en la lengua debe ser comentado de igual forma: Sus obras carecían de mensaje porque la existencia del cuadro era el mensaje.

La realidad es que vivimos pensando en el mañana, angustiados por lo que pasara mañana y si estamos preparados para recibirla, sin tomarnos un minuto a contemplar el ahora y disfrutarlo, vivir el ahora; los cuadros del Sr. Godoy van por esa corriente, no transmiten un mensaje “transcendental” porque fueron hechos por la sencilla razón que el artista quiso pintar. ¡Simple! Cada cuadro, naturalmente, tiene un fragmento de él, son una ventana a sus deseos y gustos, pero no buscan transmitirle un mensaje sublime al espectador, sería mas un “¡hey, mira, aquí, existo!”, confieso que el cuadro del Arpa me resulto muy atractivo por el grado de detalle que poseía y dándome de critico de arte aclamado por la critica criticona podría decir que “el arpa es una metáfora de la armonía por ser este instrumento mas armoniosos que muchos otros dado la finura de su melodía y ademas que puede ser tocado por deditos finos de una bella mujer generando orgasmicas sensaciones, ademas que el fondo sería una representación a la elevación de la psique que puede conseguirse solo gracias a la música”

Lo mas seguro es que el buen Mistah Godoy diría que me dejara de jotadas, y tiene razón, estoy mas seguro que la razón del arpa es “me gusta el arpa y se me hincharon por pintarlo”.
Simple.

¿Me gustaron sus cuadros? Si, sin duda alguna, lo triste del caso es saber la poca publicidad que cuenta a pesar de tener 40 años pintando, una de sus obras mas interesantes y con muchísimos detalles rondaba los 23 mil pesos, sonara caro pero no me van a negar que se han vendido obras hasta tres veces mas caro y son meros adefesios; es lo triste de vivir en una ciudad industrial, pues lo importante ahí es (adivinaron) la mano de obra y la empresa, fuera de ello no existe, no se quiere, se desprecia. Pero bueno, en resumidas cuentas admito que fue una experiencia agradable sobremanera, conocer nuevas personas y terminar hasta el tope de botana y tabaco (no suelo fumar seguido pero esos 14 cigarrillos cayeron muy bien a mi garganta atosigada por la tos… irónicamente) Y claro, no podría haber galería de arte sin antes discutir por cualquier otra cosa en ves de arte y esta no fue la excepción, solo imagínense llegar con la esperanza de recitar tu poesía (que por eso me invitaron) y ser recibido a putazos (hostias) argumentales contra Dios, “p-pero yo solo quería ver los cuadros :C”. Experiencias agradables, blasfemas, pero agradables.

Para cerrar la reseña les dejo los sonetos que recite ese día a mi publico conocedor, que por algo soy poeta:

Ante la lluvia.

Gotas.
Solo, aquella ciudad temprana mi testigo,
camino, suave brisa golpea mi rostro
y suspiro, ¿vez acaso que eres látigo?
suave brota la sangre ocular y respiro.

Negras nubes de androgino semblante,
¿lloras por mi, o por ella? Flotemos
al vacio y volemos, expectantes y violentos
pues tu memoria sera mi única constante.

Ruego, días mejores lleguen y en tumulto
la bendición, ruego bajo el ocaso de la marchita
ciudad que mi aliento sea tu ultimo insulto.

Garúa.
Sombras atroces que hollan mi sendero, malditos.
Recuerdos asesinos, sus labios de frenesí y deseos,
alto aspiro y cruel me derribo, complaceme, oh Babilonia
y déjame deleitarme en tu pecho, marcada gloria.

Susurra mi nombre, clamalo y saborea sus vocales,
hoy seré tu verdugo y cruel destino sera tu cuello,
¡Asfixia, ahoga, libera el desenfreno y carcome, mordaces,
la fina inocencia; subyuga, apuñala, empareda y repello!

Lujuriosa muerte de escarlata, marrón y azul, rosado
manjar cercenado y mi diestra entallado, demoníaco placer,
¿y a la vuelta? Tabaco, alcohol y rameras depredado.

Tormenta.
¡Dioses, Dioses, impía mi mano y condenable mi alma,
Seol, devora y olvida pues honda mi carga y cruel
mi desespero, viva imagen suya cada columna
y aun su aroma me ronda fiel!

Monstruo abominable seré y desechado del hombre
soy, ¡Tú que duermes! ¿Piedad? Sea tu acero el que deslumbre
y apure ente negro corazón, gran cobardía me inunda
y poco quiero acometer valeroso acto que me remida.

A la una el hueco abrí, a las dos su cuerpo saqué
y fragante pestilencia me abrazo, siendo mi horror
la decapitada, ¡Pues en paredes la cerque!

Rocío.
Solo, aquella ciudad tardía mi ausente, ¿solo?
Arrastrando la culpa, su lengua piernas y sedoso
su finita mirada, frío acero besa mi cuello y en dolo
dejome morir; miro, negras nubes androginas y tembloroso

vuelvo al sendero, arrastrando la culpa, ¿me condenare?
Me susurra un no, la tibia amorosa me besa y placida,
duerme. Amanece, mi diestra busca su cercenada
clavícula y cruel, me desengaño, ¿alguna vez reiré?

Nunca, y mascando, le dejo ser dentro mio,
al igual que alguna vez lo fui suyo y, sosegado,
juego con su trémulo cabello, te envidio.

Susurró.

Espero pronto poder ser invitado a mas exposiciones de arte (o lo que vaya surgiendo) Sirve ademas que les traigo a ustedes mis dilectos lectores una reseña apropiada como Dios manda. Sin mas por el momento…

Os saluda, un bohemio.

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2 comentarios en “El viaje del bohemio.

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